jueves, 26 de septiembre de 2013

MATSU EL PICARO 2012


Nombre: MATSU EL PICARO 2012

Añada: 2012

Denominación de Origen: TORO


Uva: 100% TINTA DE TORO

Productor: BodegasMatsu

Precio aprox.: 5.95€ CellerCanDani  y Enterwine


 A vueltas con Vintae, esta vez con BodegasMatsu, sus vinos de la D.O. Toro, en su día, emergente D.O. que se ha colado como una asidua en el día a día de todos. Vinos con cuerpo y de gran opulencia, son característica, sin desmerecer en complejidad. Pero a diferencia de sus vecinos de La Ribera de Duero, estos vinos a veces casi se pueden masticar, cosa que a mí, ¡me encanta!

He de decir que unos años atrás, estos vinos me entusiasmaban, pero paso como en La Ribera de Duero hace tiempo o el caso de Rueda ahora, cuando algo empieza a encontrar un filón en el mercado, de golpe uno encuentra vinos de esa D.O. hasta debajo de las piedras, desmereciendo a la Denominación en cuestión y devaluándola un poco, en mi caso incluso me crea una pequeña desconfianza, que me cuesta recuperar.

Con los vinos de Toro, algo similar me había pasado, pero ahí esta este vino, para devolverme esa Fe perdida, ¡Hay de mi y mis prejuicios!

BodegasMatsu es una bodega/marca de Vintae, la palabra Matsu es de origen Japonés, la cual significa “esperar”. Esto es un homenaje, a tres generaciones de elaboradores que han labrado esas tierras durante su vida y vienen representados en las tres botellas. Tres botellas que se elaboran con la estrellas de la D.O. la Tinta de Toro, de cepas viejas y centenarias, con una viticultura cada vez mas cercana a la biodinámica.

Matsu El Picaro, es el benjamín de la familia, su nombre ya nos indica por donde van los tiros, vino joven, desenfadado, juguetón y algo descarado, pero que como todo crio, tiene esa parte tierna que saben dar, cuando el que hay delante los sabe amar. Vino procedente de viñas de entre 80 y 100 años, de bajo rendimiento,  tratadas con técnicas de viticultura biodinámica y fermentado en depósitos de hormigón.

En copa es de un color purpura denso y profundo, parece una noche de tormenta, se ve un ribete violáceo tirando a lila, con un menisco glicérico. La caída de lágrima es lenta, con una buena separación entre ellas.

En nariz, es amplio, frutos negros por encima de los rojos, moras golosas y potentes, bálsamos de eucalipto, pimienta negra y un fondo de manzanas al horno. (Esto me despisto un poco, si hay alguien que me pueda guiar mejor o corroborar, lo agradeceré, ya que este olor estaba ahí y persistía, con lo único que podía referenciarlo, era con las manzanas al horno.)

En boca entra ancho, grueso, mucha fruta, ciruelas, moras… El ensamblaje es perfecto, la tanicidad esta marcada pero no me molesta, la acidez mas que correcta, correctísima, los bálsamos también están presentes. Lo dicho, un vino con una opulencia brutal, nos muestra la Tinta de Toro en plena juventud, pero exquisitamente trabajada. Vino de largo recorrido en boca, lo que mas me ha llegado de este vino, es que sus 14’5% de Vol.Alc. no se notan!, ni en nariz, ni en boca. Dicen en BodegasMatsu que es un vino joven, valiente, descarado e incontrolable. No, no coincido, esta mas que controlado, coincido con lo demás, pero de incontrolable, no, con este vino os a salido un vino joven, valiente, descarado y enérgico! Pues la energía sin control, no sirve de nada y este vino de energía, tiene mucha.

Ya saben el precio, como mucho lo encontraran un pelín mas caro en otros sitios, pero merece la pena cada céntimo puesto en el, vino para tener en cajas, al menos en mi caso. Se atreverá con todo; Caza, carnes rojas, frutos de esas tierras (embutidos), guisos, quesos y un largo etc. Cuando lo tengan entre manos, disfrútenlo, porque yo:

Ya lo he hecho!