viernes, 6 de diciembre de 2013

K-NAIA 2012

Nombre: K-NAIA

Añada: 2012

Denominación de Origen: RUEDA


Uva: 85% Verdejo/ 15% Sauvignon Blanc
Productor: Bodegas Naia
Precio aprox.: Sobre 5€

“Ponga un canalla en su vida” seria un eslogan atrevido, divertido y muy acertado para el vino que veremos a continuación. Hoy la visita nos lleva a Bodegas Naia, bodega que se dedica a elaborar vinos de la variedad Verdejo como bandera. Situada en La Seca (Valladolid), considerada el epicentro de la Denominación de Origen Rueda, consta de casi 22 hectáreas en las que se encuentran cepas de hasta mas de un siglo, al cargo de ella esta Eulogio Calleja, reputado enólogo de nuestro país, el cual ha cedido en vez de Cristina Bosch, actualmente la enóloga encargada siguiendo los pasos tan bien marcados por Eulogio.

K-Naia es el benjamín de la familia, el cual tiene a estos dos hermanos mayores; Naia, mono varietal de Verdejo y Naiades, otro mono varietal fermentado en barrica durante ocho meses. K-Naia es un vino joven del año, con un ensamblaje de Verdejo (en su gran mayoría) y Sauvignon blanc. K-Naia, fonéticamente Ca- Na-Lla, es un joven alegre, supongo lo del nombre no es ninguna coincidencia, ya que en este vino se ha buscado toda la frescura, juventud y alegría, que estas variedades combinadas pueden dar, incluso hay un ligero aporte de carbónico (espero de la misma fermentación y no esa moda del añadido)

Como comente en otro post y entre amigos, estoy un pelin harto de esa moda de Verdejos, que subidos a esa honda expansiva Verdejil que atrae restauración y hisptergourmands, o seguidores de canidos de pelaje originario del mismísimo Grinch. En mi humilde opinión, más que acentuar a la DO, le hace daño, vale que ahora es todo beneficio pero a la larga las modas y superproducciones acaban estallando.

Este vino fue a parar en mis manos por un extraño acontecimiento, que no es otro que hacerle caso a mi gran amigo Ismael Rubio, carnicero, confidente, mejor persona y canalla de profesión, el cual aparte de la carnicería, como cocinero de vocación y oficio que fue (reconozco que es buenísimo el muy…) En su otro negocio, que es una empresa de catering, compro este vino y tubo un sobrante, como no, me dijo que estaba mas que bien, igualmente le contradije sin conocerlo (somos unos cabezones y no nos gusta darnos la razón,¡base de una gran amistad!) le dije, si me lo dejas al precio que te costó, me lo llevo y así fue. (Si, tenemos una amistad peculiar, pero me lo quiero un montón)

Ahora tengo un problema, me prometí que en todo caso seria siempre objetivo con los vinos, sin importar que mi gusto diste mucho de lo que me ofrece, ya que si una cosa esta bien hecha, hay que otorgárselo.  Pues este vino está bien hecho, así que primero os doy mis sensaciones y después el razonamiento:

En copa muestra un amarillo pajizo de gran intensidad, luminoso y brillante con reflejos verdosos, la lágrima tiene una caída glicérica muy bonita.

En nariz es una explosión de fruta tropical, piña, maracuyá todo en un golpe intenso, le secundan unas trazas herbáceas, un segundo paso por nariz sigue desvelando fruta blanca, melocotones y peras muy maduras. Divertido y generoso en fruta.

En boca entra fresco, ancho, controlado y poco nervioso, cosa que agradezco, fruta amarilla muy presente, la piña se eleva por encima de todas, seguida de fruta de la pasión, peras, melocotón, la acidez es correcta pero larga y arrastra el paso de la fruta por toda la boca, un trago muy amplio, el carbónico es casi imperceptible, cosa que me hace dudar de si es añadido y voto por carbónico de la fermentación.

El trago es muy amplio, generosísimo en fruta y que termina en un ligero amargor, aquí las trazas herbáceas son mas difíciles de hallar, pero no importa, estamos ante un vino que desea agradar a través de su fruta, con una estructura correcta, controlada, muy poco nervioso y con las aristas en su sitio, dista mucho de esos verdejos que son como estar en una partida de Paintball, pero con notas frutales, ahora te disparo esto, el otro me ataca con mas, aquel me dio diez disparos, vamos aristas unas mas altas que otras y descontrolado. El mejor ataque es la defensa dicen y en este caso, es defender la unidad equilibrada aunque alguien se haga notar un pelin mas, pero lo importante es el conjunto, cosa olvidada últimamente en los actuales verdejos.

De ahí mi reticencia a probar este tipo de vinos, soy mas fan de verdejos fermentados o de viñas de bajo rendimiento, ya que ofrecen fruta mucho mas madura, untuosidad y con un paso elegante. No obstante quizás este ensamblaje, Verdejo/Sauvignon Blanc controle mas al joven y también unas manos que buscan las cosas bien hechas y no el producto comercial de beber y tirar.

Y ahora diréis, los Verdejos son para el verano! No, no penséis eso, yo os veo con unas gambitas en estas fiestas, también con unas “Bocas”, Andaricas (necoras), langostinos y Bogavantes o Langostas los más afortunados, incluso un mi-cuit untadito es buen acompañante, además el precio de esta botella hace más posible el acceso a otros placeres navideños más costosos. Así que id a comprarlo y disfrutadlo en familia, porque yo:


Ya lo he, hecho!