lunes, 1 de julio de 2013

SPANISH WHITE GUERRILLA GEWÜRZTRAMINER


Nombre: SPANISH WHITE GUERRILLA GEWÜRZTRAMINER

 

Añada: 2012

 

Denominación de Origen: VT Valles de Sadacia

 


 

Productor: Vintae

 

Precio aprox.: 5,95€ (CellercanDani y Enterwine)

 

Spanish White Guerrilla es una serie de vinos monovarietales blancos, perteneciente a la bodega Vintae de Maetierra. Vintae como ellos mismo dicen es una empresa joven, innovadora y dinámica, situada en la Rioja. Fundada por José Miguel Arambarri Terrero primero creando Maetierra y Maetierra Dominum, para acabar germinando en Vintae donde sus hijos Ricardo y José Miguel colaboran para dar la forma definitiva a Vintae.

 

Principalmente Vintae producía vinos en la Rioja, creando Valles de Sadacia donde revolucionan el panorama de los blancos, a día de hoy sus vinos están representados en ocho comunidades autónomas y cuentan con cincuenta profesionales, aportando el espíritu de esta joven empresa.

 

El primero de los blancos que os voy a presentar es un viejo conocido en mi casa, el monovarietal de Gewürztraminer, cuentan con otros siete compañeros: Riesling, Chardonay, Chardonay Barrica, Sauvignonn Blanc, Verdejo, Albariño y Viogner Barrica (esta última se me resiste, llevo tres años detrás de ella y no la logro encontrar, ainsss…)

Como veréis es un proyecto arriesgado, que año tras año va afirmándose. Yo con la Gewürztraminer estoy muy familiarizado, esta es la tercera añada que pruebo ya y aunque al principio la encontré algo distinta (mi amigo Dani, sabe bien de que hablo) he tenido que rectificar en mis principales sensaciones, bueno esto mejor os lo explico ahora.

 

En copa se muestra de un brillante amarillo dorado, con reflejos verdosos, muy bonito color en conjunto.

 

En nariz entra melosa con fruta blanca, albaricoques, melocotones, muy típicos de la variedad, un toque dulzón a miel o a mi, más concretamente a ciruela como la Claudia, herbácea y mineral.

 

Es en boca donde encontré la diferencia, al principio me parecía llano, simple, no encontraba las mismas sensaciones que en nariz, alguien dirá que a veces la nariz no va ligada a la boca, pero en esta variedad si que suele ir ligada. Lo deje reposar y compartí mis sensaciones con Dani en el Celler, fue uno de los compañeros de Dani en el Celler, quien me dijo, quizás al ser tan nuevo deberías dejar reposar un poco.

 

Como siempre hago tres catas sobre la misma botella, en un frecuencia de dos a tres días seguidos, fue por la tarde/noche cuando volví a ella y voila!, el vino estaba mas abierto y se expresaba mejor, aparecían frutas blancas como la pera, melocotón, fragantes y frescos, seguidos de unas notas herbáceas y florales muy bonitas, la acidez es suave, poco marcada, final mineral. El retrogusto nos devuelve la fruta y ese toque dulzón a ciruelas.

 

En definitiva un vino que expresa muy bien la variedad, en una zona que en su día me pareció, arriesgada no, lo siguiente. Es lo que me encanta de este proyecto, demostrar que las tierras de este país tienen potencial y que solo hacen falta ganas para dinamizar un futuro vinícola que, sin dejar de respetar las DO y su tradición, demuestra la riqueza que pueden llegar a dar nuestras tierras.

 

Dicho todo esto, id y comprad este vino, merece la pena probarlo, pero sobre todo el poder decir, que has disfrutado de una Gewürztraminer de la Rioja, hacedlo:

 

Porque yo, Ya lo he hecho!