sábado, 20 de julio de 2013

SHAYA 2011

Nombre: SHAYA

Añada: 2011

Denominación de Origen: RUEDA

Uva: 100% VERDEJO (viñas viejas)

Productor: Bodegas y viñedos Shaya para Orowines

Precio aprox.: 8'85 € (cellercandani) y (Enterwine)

La vida está llena de expresiones, expresiones que allanan el camino a la lengua, a veces en forma de una figura, en este caso a mí siempre me ha gustado el Tren. La gente suele decir;- No puedes dejar pasar ese Tren o Hay Trenes que solo pasan una vez en la vida,- para expresar el deseo de un futuro mejor o una oportunidad que nos puede beneficiar, sin dejar margen a la decisión. Shaya podría ser ese Tren, una oportunidad única de probar algo excepcional, de comprobar que no solo las verdejo están llenas de criaturas frutales del trópico, que despuntan recuerdos en tu paladar más con poco orden y concierto (lo siento pero opino que la verdejo, se está extralimitando de sus confines, para convertirse en un producto comercial de poco atino, si, comercialmente les irá muy bien, pero la producción de vino es una carrera de fondo) sino también de vinos que ensamblan tradición, terruño, en fin una identidad de la variedad típica en la DO.
Shaya es otro producto de OroWines, la otra marca del bodeguero Juan Gil. En este caso se produce en Bodegas y Viñedos Shaya, bodega situada en la D.O. Rueda en la provincia de Segovia. De esta bodega salen tres productos, Arindo, Shaya y Shaya Habis, los dos últimos son fáciles de encontrar en nuestro mercado, Arindo, el primero, no destaca en su web y si en la de compras, en una segunda búsqueda me aparece en foros americanos, lo que me da a entender que esta destinado para ese mercado, una pena, pero no desistiré en buscarlo!

Centrándonos en Shaya el vino probado, es un vino joven de variedad Verdejo, en este caso de cepas viejas de bajo rendimiento, puede que esto y el buen hacer, sean los culpables de este exquisito vino que sin mas dilación paso a relataros.

En copa se muestra de un color amarillo pajizo con reflejos verdosos muy bonito.

En nariz inunda nuestras fosas con esas notas a fruta tropical tan característica de esta variedad, pero en Shaya es fruta madura, voluptuosa, seguida de hinojo y una carga de especias que apuntan a un final cítrico.

Anteriormente he citado, la comparación con los trenes que a la gente nos gusta hacer, cabe decir que a mi hermano y a mí, los trenes que más no han gustado comparar son los ciclistas, esa analogía es simple, si ves un día a cualquier ciclista profesional o semi-profesional, se entiende. Mientras tu deshaces en cadencias bajas de pedaleado, debatiéndote entre si lograras subir ese puerto antes de que tu corazón se salga, ellos llegan, con plato grande, piñón mediano, una media de 20km hora y en subida, como bien dice mi hermano: Un Puñetero Tren de Mercancías…
Eso es Shaya, un Tren de Mercancías, que no para hasta llegar a su objetivo… Tu disfrute, un Tren que entra fresco y graso, envolvente, potente, dejando a su paso un recuerdo a piña madura, si, piña muy identificable, porque como un tren cargado de sueños, te lleva a esas cenas navideñas por excelencia, donde la piña bien madura se convierte en el mejor de los postres. Su acidez esta mas que equilibrada, como los engranajes que permiten a un Tren llegar a su destino sin ningún percance, cítricos que llegan en los siguientes vagones, vagón de limones llegados desde las mejores huertas, rompe la barrera de tus sentidos con una carga mas ligera de hierbas cortadas, las especias aquí están casi extintas. En esto el Tren ya a llegado a su destino, con un paso inexorable a cualquier acontecimiento, tan solo con una motivación, entregar todo aquello para lo que se le ha creado.
Si os fijáis no voy a hablar de más notas y peculiaridades, no las tiene, tiene mucha elegancia, seriedad, un portento de vino, UN SUPERCLASE (que diría el bueno de Yeray) y punto.

Un vino que por su precio, mas de uno dirá que hay Verdejos mas baratos, si, los hay, pero en este caso, no hablamos de beber un Verdejo, hablamos de que un Verdejo, nos muestre lo que Rueda nos puede dar de verdad.
Dicho esto no compréis el vino, Invertid en este vino y disfrutadlo, porque yo:


Ya lo he hecho!