domingo, 2 de febrero de 2014

QUE ES EL VINO PARA TI?

QUE ES EL VINO PARA TI?

La pregunta mas difícil de responder o mas sencilla de todas, es difícil porque el vino tiene un gran significado, es sencilla porque es descriptible, es difícil porque quizás existan personas para las que la explicación les resulte ininteligible, simplona o sentimentalista sin necesidad, es sencilla porque es la verdad.

El vino es sentimiento, puro y duro. Aprender a jugar con tus sentidos, vista, olfato y gusto, algunos dirán educarlos, yo digo jugar. Me divierto probando, me alegra encontrar aromas nuevos, conocidos y sobre todo, me alegra recordar.
El sentido del gusto esta ligado al recuerdo, durante tu vida experimentas sensaciones vinculadas al gusto que almacenaras en tu memoria, esta escrito en nuestro ADN, esta con nosotros desde tiempos ancestrales, somos lo que somos y vivimos gracias a el, de no ser por este vinculo la raza humana seguro no hubiese sobrevivido.

El vino es sentimiento, desde que lo probé lo recuerdo el primero fue un Viña Ardanza, tenia 20 años, llevaba poco con mi mujer como novios, cenábamos en casa de su prima Susana y lo abrimos… Increíble. Desde ese día lo compraba cuando quedábamos a cenar, a veces lo substituía por Viña Pomal, mas Rioja, mas recuerdos.

El vino es sentimiento, los siguientes pasos son un verano en la casa de verano de mis suegros, en Cataluña las llamamos “torre” creo que fuera los llamáis “chalets”, conozco a los vecinos Belar y Beti, su hija Bibian y su novio, no me acuerdo del nombre, si del mote, “Pisabarros”. Tenían una botella de Emilio Moro, Finca Resalso, mucho chorizo del Bierzo y un cariño inagotable, descorchamos tres o cuatro botellas todas de Ribera del Duero… Alucino!

El vino es recuerdo, estudiaba en la Escuela de cómics Joso en el barrio de Sants. Encontré una tienda de vinos, El Celler de Gelida, un mundo increíble pero aun tiraba a los riberas y de vez en cuando un rioja. En una de las calles que bajaba desde la escuela hacia el metro encuentro otra tienda, empiezo a descubrir Fuentespina de la Ribera del Duero.

El vino es recuerdo, llegado otro verano, habíamos quedado en subir a la Torre. Suelo ser buen invitado, me educaron bien, me hice socio de Lavinia y empecé a descubrir mas vinos de Ribera, subimos algún Martín Berdugo, finca Resalso y Senda del Oro, todo riberas. Los disfrutamos mucho, improvisando aquel día, ligamos comida con picoteo, hasta cena, murieron muchas botellas  aquel día. Acordamos juntarnos en verano y volver hacerlo. La llamamos la ruta de vinos.

El vino es recuerdo, en Lavinia, Michel Bermudez, Francesc, Gael, Joan, mis cuatro jinetes del olimpo vinícola, mis verdaderos maestros, de ellos aprendí, me enseñaron y ofrecieron nuevos horizontes. Pasamos de Riberas y Riojas a Campo de Borja, Calatayud, Bierzo, Jumilla, Montsant, Costers del Segre, Cava… y llegaron los Franceses. Me enamoré, el corazón me palpitaba, blancos, tintos, champagne… Dioses.

El vino es un juego, mi padre me comenta:
-Si, si, pero estos vinos no son para todos los días..
Se instaura una tradición en casa. Comprar seis botellas por 36€ o 40€ en total. Hoy en día existe un blog gracias a eso.

El vino… lo es todo, sentimiento, recuerdo, placer, dolor, alegría. Hoy dia 3 de Febrero es mi santo, nunca lo celebre cuando era pequeño, no sabíamos cuando era, en el santoral no aparecía y aunque hoy aparezca, realmente mi nombre procede del germano y significa Lanza de Dioses, celebrar el santo de un nombre pagano no tiene mucha gracia. Lo mejor de esto es que el 3 de Febrero, es el santo de San Blas. Mi abuela se llamaba Blasa, era su santo, cuando lo descubrí me encanto, no unía mas, era un vinculo enorme, gigante, cósmico…
Era hermosa, no solo por fuera lo era por dentro, cariñosa, educada, servil, nunca tenia un no, era imposible. De entre todas las personas que conozco, es de la que mas he aprendido en esta vida, porque con los años he aprendido la sencillez de su persona, la vida es demasiada corta como para tener un no en la boca, como para enfadarse y como decía ella:

-Cuesta poco quedar bien y mucho quedar mal.

Analicen la frase, quien la entienda ya sabe…

Recuerdo sus sopas, eran buenas hasta en verano. Sus abrazos, nadie los daba así, estaba orgullosa de ti hasta el infinito, miraba con cariño como nadie en este mundo, lo siento mama. Era analfabeta, mi hermana le enseño ya de mayor, nunca le importo aprender mas, pero no sabia decir no, no es que no fuese inquieta, pero sepan una cosa: El mundo giraba a su alrededor.
Recuerdo ir a buscar a mi padre, a las 7:15 para ir a currar, pasaba por delante de su casa, estaba barriendo el portal, los jazmines ya olían a esa hora, el sol la bañaba, pero todo era pequeño ante su enorme sonrisa, soltaba la escoba y te iba a dar un beso y te soltaba un:

-Andad con cuidado hoy hijo.

Recuerdo, siempre fue generosa, tenía poco y mucho que dar. Te daba poco, materialmente no era rica, espiritualmente lo hacia desde su corazón, eso ya bastaba. Un día me dio treinta euros por mi cumpleaños:
-Toma hijo, para que te convides (invites) a algo, que no he podido comprarte nada.
Ese día decidí hacer algo, hoy es esta entrada, hoy es la mejor decisión que he tomado jamás:
-Sabes Yaya, me voy a comprar un vino francés que me encanta y así cuando lo abra, me acordare de tí.

Ese vino es el Cornas de Philipe Pacalet, un mono varietal de Syrah en el Rodano, mi mejor vino. He intentado a través de Michel Bermudez comprarlo(mil gracias por tu tiempo Michel), esta agotado había la posibilidad de otro Pacalet, pero el fin de mes me ha matado y el hecho de no ser el Cornas me ha impedido comprarlo.

El vino es sentimiento, este próximo 4 de Febrero es el segundo año que pasaremos sin ella, me duele, me mata y me ahoga, aun la lloro y espero no dejarlo de hacer nunca, me cuesta escribir estas letras.

El vino es alegría, gracias a la acción de un día, gracias a la sensación agradable de vincular el vino con mi abuela, la recupero, la recuerdo, me alegra, su pequeño gesto en mi cumpleaños me la devuelve y una de las mejores sensaciones que jamás he tenido, la vinculo a ella.

El vino… en el año 2008 nos fuimos Cristina y yo a vivir a un piso en el barrio de Gracia, invite a mucha gente, lo celebramos. Mi abuela vino con mis padres a ver el piso, estaba débil ese día, aun así quiso venir. Prepare una merluza en salsa, había Chardonnay para beber, Viñas del Vero. Estaba contentísima, se le notaba, su sonrisa era gigante y además, le enseñe la nevera que bien compramos con su dinero. Ese día le comente esto:

-Sabes, hace poco me abrí con unos amigos la botella que me regalaste hace años, la francesa, lo ves… Siempre me acuerdo de ti.


Que es el vino para mí… todo lo leído antes, todo.