lunes, 11 de agosto de 2014

SOLERA 1847 CREAM

Nombre: SOLERA 1847 - CREAM

Añada: (Sistema de Soleras)

Denominación de Origen: Jerez-Xeres-Sherry


Uva: 75% Palomino/ 15% Pedro Ximenez
Productor: Gonzalez-Byass
Precio aprox.: 6,55€ en Makro

Ya estamos de vuelta de las vacaciones, cortas pero precisas, llenas de momentos de relax y vino, mucho vino.
Para eso estamos, probar vinos en verano #Esbien. Quizás el relax, la calma total o el disponer de un mejor tiempo/espacio (las teorías tiempo espaciales indican que en verano, no solo tus poros se dilatan sino también se crea una fractura temporal, haciendo que goces mejor del tiempo que depositas en las cosas gratificantes) para realizar tus hobbies preferidos.

Hoy tenemos uno de esos vinos que te hacen vibrar, que emocionan o al menos no te va a dejar indiferente (este está testado sobre cinco personas diferentes, a las que el vino no les hace ni fu, ni fa y los sorprendió gratamente) y de bien seguro lo acabaras cobijando como un fijo en tu bodega.

Solera 1847 es el Cream de Gonzalez-Byass, seguro os preguntáis muchos ¿que es un vino CREAM? El Cream es el resultado de la mezcla de un oloroso y un dulce natural, con lo cual y según la bodega es muy difícil a veces saber exactamente ya no solo la mezcla exacta, sino también la añada de ambos y su vejez. Me explico, un oloroso de media debe tener mínimo unos 15 años y un dulce natural sobre los 5 años. Teniendo en cuenta todo esto, tenemos ante nosotros un vino que es pura alquimia tempo-vínica.

Yo a estos vinos de Jerez al final les voy a poner un templo, me he liado en una encrucijada Barcelonil para dárselos a conocer a amigos, vecinos, etc. Si, cuando me pongo cabezón, me pongo y mucho (ya me lo decía mi padre) pero es que el placer que puede recorrer tus papilas, el fantástico momento de satisfacción que secunda a su trago en el cerebro y la súbita sensación de flotar en una nube de placer, solo se encuentra a veces probando estos vinos. Para no dilatarme más y caer en la pedantería Bullinesca del vino (Imaginaos un Ravioli de Amontillado) paso a relataros mis sensaciones al probar este sensacional vino:

En copa ofrece un bonito color caoba de capa baja, reflejo café e irisaciones iodadas en la parte superior. La lágrima es uniformada y muy abundante.

En nariz es sedoso y envolvente, de corte seco gracias ese aporte salino que recuerda a las aceitunas, revela un centro dulzón, pasas, orejones y un notas a frutos de cascara. Pequeños apuntes oxidativos, untuosidad y una delicia para los sentidos.

Envolvente traje para tu boca, como una parafina de placer recubre cada rincón de ella. Aperitivos de salmuera, olivas, anchoas y un pan de anís que sube en el horno. El dedo untado en miel, las pasas del cuenco en la sobremesa, el café que acompaña…
Equilibrio, persistencia, estructurado, esencialmente evocador.

Si, al final me he dejado llevar. Tomar este vino al atardecer mientras miraba en dirección Montseny copa en mano, tiene eso. Te dejas llevar, te dejas envolver, te dejas embrujar y estos vinos si de algo saben, es de tener duende. Sabéis que os lo voy a recomendar, sino lo compráis halla vosotros sois mayorcitos, pero este vino os hará disfrutar, os hará levitar y os transportará, lo sabéis, lo se…


Porque yo, ya lo he hecho!