domingo, 18 de enero de 2015

FINCA L'ARGATÀ 2012

Nombre: FINCA L’ARGATÀ

Añada: 2012

Denominación de Origen: MONTSANT


Uva: Garnacha/ Syrah
Productor: Joan d’Anguera
Precio aprox.: 16,20 en Enterwine

Ya os comente cuando me propuse a hacer los #Probandoprobando, que seguramente los vinos excederían el baremo de este blog. Como dije, el hecho de tener a un amigo en casa e invitarlo a probarlos, bien lo merece.

Esta vez bien justificado, tenía a mi buen amigo Miguel Moreno. Visita Navarra en tierras catalanas. Aprovechando que pasaba una semana por aquí, quise y aunque de manera fugaz, hacer con el nuestra sección. Cabe decir, que el nombre lo recibe de tan insigne invitado. Normalmente suele colgar fotos de vinos, y en el archiconocido pájaro azul les pone probando, probando. Esta acuñación me hizo gracia, apropiándome de ella para el blog y esta sección.

Miguel es un tío majísimo, noble y buena gente como pocos. Decir que trajo unos presentes bajo el brazo, unos chocolates típicos de los que dimos buena cuenta y una botella de vino. Esta catada y apunto para salir como ficha. Pero como se trata del vino que yo pongo, esta vez hablaremos de Finca l’Argatà 2012.
Vino en Montsant de Joan d’Anguera, posiblemente una de las bodegas mas antiguas de Montsant. Su tradición se remonta a 1820 donde Joan d’Anguera la fundó, siendo hoy día la séptima generación la que esta a pie de cañón con Josep y Joan Anguera. Desde el 2012 apuestan por la agricultura biodinámica y ecológica obteniendo el certificado Demeter.

Escogí este vino por dos cosas, la primera es que es un gran vino y la segunda es por Miguel. Miguel últimamente cata muchos vinos catalanes, de los cuales no tiene mal ojo y además por lo que me cuenta, los esta disfrutando mucho. Como no, le pedí su opinión de el y que la plasmase en el papel dejando este mini relato:
“Sin ser muy experto en vinos, vamos allá. A la vista se ve un vino glicérico de lágrima lenta y en boca entra frutal, de acidez adecuada y justa. Vino muy rico! Vamos, un placer vaya!!”

Y siguió comiendo unos espaguetis a la carbonara que le preparé con una sonrisa, disfrutando del vino y la compañía. Mientras se reía, me miro y me pregunto si me parecía mal, yo le dije que no, que era suficiente. Me comento que es su hermano quien lleva el tema de la cata, quien profundiza mas y que a el le vale con que estén buenos.

Pues ahí lo tienen señores, de eso se trata, de probar vinos y disfrutarlos. Miguel lo hace como nadie, sin complejos, sin las tribulaciones que acompañan estas cosas. Solo con el mero hecho de obtener placer, eso es disfrutar del momento. Mientras, continuamos comiendo, arreglando el país, el mundo, nuestras no diferencias entre catalanes y españoles, con mi mujer como testigo. La compañía fue corta, era un día de esos que tengo, ocupado y estresante. Debo aprender más de Miguel, a disfrutar de las cosas poco a poco y con buena letra.

Por si acaso, os dejo mi mini cata del vino:

De color rojo picota con reflejos rubí, presenta una capa media. Menisco glicérico que tiñe al paso, dejando una lagrima gruesa y uniformada. Profundo ataque en nariz, especiado y con notas de fruta negra madura. Recuerdos lácteos, frutillos del bosque y recuerdos cremosos. Entrada fresca en boca y carnoso paso. Notas frutales, que provocan una explosión en boca. Buenas sensaciones especiadas, corazón licoroso y un retro con recuerdos a crianza. El trago es largo y generoso. Un vino genial!

Como veis es un vino estupendo y genial. El vino ideal para disfrutar entre amigos, para momentos especiales como este. Vino encomiable, bien hecho, afinado y preparado para ser disfrutado. Miguel lo hizo, y me enseño a disfrutar del vino sin análisis, simplemente como se debe hacer. Bebiéndolo!

Muy pronto os traeré la cata de su vino, y al nuevo invitado: Jordi Luque!